La mayoría de los problemas que una empresa tiene al implantarse en una nave no vienen de la obra, sino del contrato: se firma un alquiler o una compra sin comprobar si la nave admite la actividad, si tiene la potencia eléctrica que hace falta o si su protección contra incendios sirve para lo que se va a almacenar. Después, la licencia de actividad descubre todo eso y lo paga el inquilino. En ICAM, ingeniería de Riba-roja de Túria que redacta proyectos de naves industriales y tramita licencias de actividad en Valencia, hacemos revisiones técnicas previas para empresas que buscan nave. Estas son las diez comprobaciones que hacemos siempre.
1. Que el planeamiento permita tu actividad en esa parcela
Cada polígono y cada parcela tienen un uso urbanístico y unas condiciones (uso industrial, terciario, logístico, compatibilidades, límites de superficie o de potencia). El ayuntamiento lo acredita con el certificado de compatibilidad urbanística, que en la Comunidad Valenciana es el primer paso de la licencia ambiental y de la declaración responsable ambiental. Una nave en suelo terciario no admite una industria, y una parcela en suelo no urbanizable necesita una Declaración de Interés Comunitario. Hay que pedirlo antes de firmar, no después.
2. Qué licencia de actividad tiene la nave y si te sirve
Pide al propietario la licencia de actividad o el instrumento ambiental vigente y el proyecto con el que se concedió. Si tu actividad es la misma, basta un cambio de titularidad. Si es distinta o amplía la anterior, hace falta un expediente nuevo: licencia ambiental, declaración responsable ambiental o comunicación de actividad inocua según la Ley 6/2014 de la Generalitat. Muchas naves de polígonos antiguos tienen licencias de actividades que ya no existen o nunca llegaron a tener licencia. Cuanto antes se sepa, mejor se negocia.
3. La potencia eléctrica disponible y el estado de la instalación
Tres datos: la potencia contratada actual, la potencia máxima admisible de la instalación según su boletín o proyecto, y la que la distribuidora puede dar en ese punto. Un almacén con oficinas puede funcionar con 50 kW; una línea de producción, un taller o un almacén frigorífico necesitan mucho más, y si la red de baja tensión del polígono no llega, la solución es un centro de transformación propio, con su plazo y su coste. Pide también el acta de la última inspección periódica de baja tensión. Lo explicamos en cómo ampliar el suministro eléctrico de una nave.
4. Contra incendios: la nave se diseñó para otra carga de fuego
El proyecto contra incendios de una nave se calcula para una actividad concreta: unos materiales, unas cantidades y una altura de almacenamiento. Si vas a almacenar más, más alto o productos más combustibles (plásticos, cartón, palés, textil, baterías), el nivel de riesgo intrínseco sube y el reglamento (RSCIEI, Real Decreto 164/2025) puede exigir sectorizar, proteger la estructura, instalar rociadores o un abastecimiento de agua con depósito y grupo de presión. Esa diferencia puede valer más que un año de alquiler. Comprueba la configuración de la nave (aislada, adosada, en edificio con otros usos), los sectores existentes, las instalaciones y el acta de inspección. Ver proyectos de protección contra incendios.
5. Estructura y sobrecargas
La estructura de una nave tiene unas sobrecargas de cálculo: de la solera (para carretillas, estanterías altas y maquinaria pesada) y de la cubierta (nieve, viento y, cada vez más, placas fotovoltaicas). Si vas a colocar estanterías de gran altura, puentes grúa o una instalación fotovoltaica, hay que verificar que la estructura y la solera lo admiten, o prever el refuerzo.
6. Altura libre, muelles y maniobra
Para logística y distribución, la altura libre bajo cercha, el número y la cota de los muelles de carga, el radio de giro de los camiones en la parcela y los accesos desde el vial deciden si la nave vale o no. Un acceso nuevo desde una carretera puede necesitar un proyecto propio y la autorización del titular de la vía.
7. Agua contra incendios y servicios del polígono
Comprueba si el polígono tiene red de hidrantes con caudal y presión garantizados, porque de ello depende que la nave necesite o no un depósito propio. Lo mismo con el saneamiento, el agua potable, el gas y las telecomunicaciones. En los polígonos del área de Valencia la situación cambia mucho de uno a otro.
8. Vertidos, residuos y emisiones
Si tu proceso genera aguas residuales industriales, hace falta autorización de vertido y, a menudo, un tratamiento previo. Los residuos peligrosos necesitan zonas de almacenamiento específicas y la inscripción como productor. Las emisiones a la atmósfera (pintura, soldadura, hornos, combustión) tienen su propio registro ante la Generalitat. Todo esto condiciona si tu actividad es inocua, de declaración responsable o de licencia ambiental.
9. Que las instalaciones existentes estén legalizadas
Pide los certificados de instalación y las actas de inspección de la baja tensión, el centro de transformación si lo hay, la climatización, los equipos a presión (compresores) y la protección contra incendios. Una instalación sin legalizar no se puede ampliar ni cambiar de titular sin regularizarla antes, y el coste de regularizarla debería estar en la negociación. Consulta nuestro calendario de inspecciones periódicas obligatorias.
10. Ruido, horarios y vecinos
Las naves situadas junto a suelo residencial o en polígonos con viviendas cercanas tienen límites acústicos más estrictos y, a veces, limitaciones de horario. Si tu actividad trabaja de noche o tiene maquinaria ruidosa, un estudio acústico previo evita sorpresas en la licencia.
Cómo es una revisión técnica previa de ICAM
Con la dirección, la referencia catastral, la actividad prevista y las superficies, en ICAM comprobamos la compatibilidad urbanística, revisamos la licencia y los proyectos existentes, visitamos la nave y entregamos un informe de viabilidad con lo que hace falta hacer para implantar la actividad, qué expedientes se tramitan y en qué orden, y qué puntos conviene negociar con la propiedad. Lo hacemos para empresas que buscan nave en Valencia, Riba-roja de Túria, Paterna, Quart de Poblet, Aldaia, Manises, Loriguilla, Cheste, Sagunto y el resto de la provincia. Si tienes una nave a la vista, envíanos los datos antes de firmar.